Recordemos que Augusta Emerita fue fundada en el año 25 a.C. y que en en los años 16-15 a.C., ya era capital de la provincia Lusitania, por lo que algunos de los espacios que hoy podemos disfrutar en Mérida ya estaban construidos, como el teatro romano o el puente romano y otros, como el Arco de Trajano o el Templo de Diana datan de comienzos del siglo I d.C. Por tanto, ver las procesiones de la Semana Santa emeritense en estos lugares es retrotraerse al momento del nacimiento y muerte de Jesucristo y todo cobra más sentido.